animal-family-lions.jpgEl amor es una emoción espiritual

Todos tenemos la tendencia natural de amar; nadie puede vivir sin amar a alguien. Hasta los animales tienen esa tendencia, al menos en estado latente. Se nos dice que amemos a nuestra familia y a nuestros cuerpos. Cuando empezamos a vivir, amamos a nuestros padres, luego a nuestros hermanos, a nuestra familia, a nuestra comunidad, a nuestra nación e incluso a toda la humanidad.
En la sociedad actual, es común encontrar personas con el corazón roto, que han entregado su corazón, sus emociones y pensamientos a una persona o causa equivocada. Como resultado de esto las personas resultan lastimadas y pierden la confianza en el amor. El amor es una emoción espiritual, es una capacidad natural y necesaria del alma, es una característica inherente a ella. Nadie puede vivir sin amor, por eso cuando creemos que no tenemos a quién amar, nos damos a la búsqueda desesperada de un lugar dónde depositar nuestro amor. A veces depositamos nuestro amor en personas desconocidas, en miembros de la familia, en diferentes actividades como el trabajo o hacer ejercicio, en grandes y complicados proyectos, o decidimos depositar nuestro amor en una mascota. Pero aún así no se logra obtener una satisfacción completa. Es imposible obtener una satisfacción completa al amar mientras depositemos nuestro amor en objetos y relaciones materiales, debido a que el amor es una emoción espiritual, no material.
Una sola chispa de fuego que tenga contacto con un combustible adecuado, puede manifestar gradualmente la naturaleza de un gran fuego capaz incendiar al mundo entero. En forma similar, cuando depositamos nuestro amor en la verdad trascendental, nuestra relación amorosa con Dios, el único y verdadero objeto para amar, nuestro amor se verá plenamente satisfecho. Más aún, conectar nuestra alma con Dios a través del amor, hará que naturalmente se distribuya a cada rincón del universo. La forma más perfecta de emplearlo es a través de las relaciones espirituales que tenemos con todo lo que nos rodea. El amor es la esencia más pura y perfecta que tenemos, por eso perdemos nuestra confianza en él cuando lo depositamos en relaciones materiales que son condicionadas e imperfectas.
Éste es el objetivo único del antiguo conocimiento místico de los Vedas —las escrituras sagradas de la India—, enseñarnos a amar a todos los seres vivos —los humanos, los animales, e incluso las plantas y los árboles— por el sencillo método de amar a Krsna. Los Vedas dicen que Krsna, la Persona Suprema, es la raíz de todo y que todos los seres son parte de Él. Cuando se le ama a Él, todo el mundo se vuelve feliz.

istock-653098388-b874e6221d237c909723bbf13f388fadaa20e281-s900-c85.jpgLa naturaleza del amor

Para comprender la naturaleza del amor, debemos meditar profundamente en su función, en lo que representa, y sobre todo en el sentido objeto de amar.
Podemos entender la función del amor con la seguiente definición que nos expone la cultura védica.

Amor es que una entidad espiritual esté naturalmente atraída a otra entidad espiritual con el fin de realizar actividades amorosas.

Por tanto la característica más importante del amor es el principio de atracción. Entendido de esta forma, tienen que existir dos entidades espirituales separadas entre sí para que exista una relación amorosa, ya que no puede existir el principio de atracción cuando las dos entidades se encuentran ya unidas. De hecho el amor se vuelve más poderoso cuando los amantes están separados, ya que la atracción tiene que ser más fuerte.
El objetivo de las actividades amorosas es que el ser amado se sienta complacido. Esto puede considerarse como un amor puro, el único deseo del amante es agradar mediante el servicio amoroso a su amado.
Debemos hacer énfasis en que el amor puede darse únicamente entre el alma y Dios, no en una relación material. Cuando una entidad espiritual busca establecer una relación material, el amor es falso, es lujuria, ya que se contamina de egoísmo, pues lejos de ser una actividad desinteresada, es una búsqueda de la autocomplacencia.
Si lo analizamos con mayor profundidad, la cualidad que rige tanto la lujuria por las relaciones materiales, como la que rige el amor trascendental y puro por Dios es la misma; el principio de atracción. En la lujuria la atracción se dirige hacia el disfrute de los sentidos materiales, y en el amor trascendental se encausa al servicio amoroso de Dios. Esta última es la función constitutiva o dharma del alma.
La forma más perfecta de amor que podemos encontrar en nuestras relaciones en este mundo material, es cuando dos o más entidades espirituales se unen para servir a Dios. Ya que alcanzar una relación amorosa con Dios constituye el objetivo más elevado al que podemos aspirar.

Krsna es amor

Captura de pantalla 2017-09-18 a las 12.21.59.pngAlgunos pensarán que el nombre «Kṛṣṇa» es sectario. Que «Kṛṣṇa» es el nombre de un dios hindú. En realidad, Dios no tiene ningún nombre en particular. Nadie sabe cuántos nombres tiene. Ya que Dios es ilimitado, Sus nombres también deben serlo. Por lo tanto, no podemos escoger únicamente un nombre. Dios tiene muchas relaciones con Sus seguidores, y, de acuerdo con ellas, recibe diferentes nombres debido a la relación que tiene con ellos y sus diferentes culturas. Ya que Él tiene innumerables seguidores e innumerables relaciones con ellos, también tiene innumerables nombres. No podemos limitarnos a un solo nombre. Pero, si en verdad hay algún nombre que pueda atribuirse a Dios, es «Kṛṣṇa».
Las escrituras describen el nombre de Krishna como el nombre más importante de Dios. Krsna significa literalmente “El más atractivo”. Este nombre hace referencia a su capacidad de atracción que es superior entre la de todo lo demás, él es la fuente de toda atracción, la atracción es la cualidad funcional del amor, por lo tanto el nombre de Krsna enfatiza la cualidad más importante de Dios, el amor.

-Ejercicios-

Escuchemos y meditemos por unos momentos en el siguiente verso:

viṣayā vinivartante
nirāhārasya dehinaḥ
rasa-varjaṁ raso ’py asya
paraṁ dṛṣṭvā nivartate
Bg 2.59
Al alma encarnada se la puede alejar del disfrute de los sentidos, aunque el gusto por los objetos de los sentidos aún quede en ella. Pero, al experimentar un gusto superior y dejar por ello semejantes ocupaciones, su conciencia queda fija.

Las palabras claves de este verso son: “un gusto superior”. En este verso vemos cómo no es posible renunciar al goce de los sentidos, ni siquiera mediante disciplina y severas regulaciones. Por lo tanto, sólo es posible renunciar al goce de los sentidos, cuando se experimenta “un goce superior”, el cual sólo puede ser encontrado en la vida espiritual genuina.

Primero: cantaremos el Mahamantra 108 veces en voz alta.
Segundo: cantaremos el Mahamantra 108 veces en voz baja.
Tercero: cantaremos el Mahamantra 108 veces en la mente.

Realizar 108 repeticiones de Respiración Completa.

hare krishna hare krishna
krishna krishna hare hare
hare rama hare rama
rama rama hare hare

Recomendamos seguir la meditación con el audio que puedes descargar aquí

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